Los Dìas Prueba

Sad_Man, Dias de Prueba

Los “Días Prueba”

Hay días que te levantas y nada fluye. Surgen puros obstáculos, problemas, dificultades. Todo se ve difícil, oscuro. Son días que te pueden causar desánimo, pensar que nada vale la pena, que ningún esfuerzo es suficiente. Llegas a pensar que todos están en tu contra, que todos conspiran contra tí. Que no tienes “buena suerte”.

Son precisamente esos días donde requieres tener más fe y esperanza. Donde requieres tener más coraje y cultivar la paciencia.

Velos como un “día prueba”, como un día de reto.

Es fácil tener fe y confianza cuando todo está bien y bonito, cuando todo fluye, cuando todo te sale bien.

Pero cuando todo sale mal y parece estar en tu contra, es cuando generas más mérito, si mantienes la fe, la paciencia, la tolerancia, la pruedencia y la aceptación sabia.

Como dice un amigo, “hay que entrenarse cuando todo está bien, porque cuando las cosas se ponen mal, ya no tienes la oportunidad o las condiciones”.

Precisamente todo el trabajo espiritual previo que hiciste es para aguantar esos días malos, esos momentos desagradables, esos días llenos de espinos, de dificultades, de obstáculos.

Esos días es cuando necesitas recordar todas las bondades y bendiciones que has recibido en esta vida, todo lo que si tienes, todo lo que si eres, tu familia, tus amigos, tus estudios, los momentos bellos que has tenido en la vida, tu aprendizaje, tus logros…

Pero si estás por perder la fe, encomiéndate a tus seres espirituales, por ejemplo si eres católico a la Vírgen de Guadalupe, o si eres budista a Tara Verde, o si eres hinduista a la Diosa Shiva o si eres Musulmán a Allat, la hija de Alá o si eres judío a Asera, la esposa de Dios, para que te liberen de los obstáculos o te den ánimo o fuerza para que tu puedas enfrentar o superar tus obstáculos. Si eres no creyente entonces confía en tu fortaleza interna en tu entereza ética, en tu disciplina y en tu fuerza de voluntad y coraje. Y recuérda que cuando más oscura está la noche es un momento antes del alba que anuncia el amanecer, la salida del sol… Nunca pierdas la esperanza. Confía!!!

Si no tienes un “día prueba” sino muchos días prueba, una “semana prueba”, un “mes prueba”, un “año prueba”, una “vida prueba”… recuerda que un 90% de tu sufrimiento es causado por tu propia mente y cómo “lee” o reacciona ante lo que le sucede… Como dijo Elizabeth Kübler Ross: “no escogemos lo que nos sucede en la vida, sino cómo reaccionar ante ello”. Quizá requieres cambiar de actitud.

Recuerda que las dificultades son precisamente para tu crecimiento espiritual. Como dice un maestro: “si no hubiera problemas, habría que inventarlos, para que podamos crecer espiritualmente”. Es ante los retos que sale la casta, que te sale el carácter, que se pule tu ser. Desde esa perspectiva puedes incluso agradecer que tengas los obstáculos, sin que llegues a convertirte en un masoquista al que le guste sufrir. Pero si tienes problemas, dolor, sufrimiento tienes entonces mucha materia prima para trabajar en tu espiritualidad, eres muy rico… si es que sabes transformar todo ello en crecimiento espiritual!

Recuérda que hay dos tipos de crisis: las que matan y las que te permiten crecer. Así que si esta crisis no te mata, te ayudará a salir más fortalecido.

Las crisis traen aprendizajes y significan “puntos de quiebre”, de cambio, de desprendimiento. Esta crisis ¿por qué te la generaste?. ¿Qué requieres aprender de ella? ¿Qué karma estás pagando? ¿Qué karma estás purificando? ¿Qué tienes que soltar?

Finalmente, aprovecha la crisis para generar compasión por ti y para los demás. Esta es la lección más importante. Piensa en la gente que está peor que tu, en la gente que aún cuando está en tu misma condición o circunstancia, no tiene acceso a enseñanzas espirituales como tu has tenido.

Y finalmente dedica todo tu esfuerzo y tu mérito a los seres espirituales y al bienestar de todos los seres, para que todos ellos puedan trascender sus limitaciones y hacer brillar al ser espiritual que llevan dentro.

Entonces, al final del día, verás que convertiste tu “día prueba”, tu día de reto, tu día de obstáculos en abono para tu crecimiento espiritual.

YURI SERBOLOV

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